Volvemos tras unos días de descanso con un enfrentamiento entre dos de los eyeliners líquidos más populares del mercado. Primero presentaremos cada uno de los productos por separado y después pasaremos a compararlos ;)
Illamasqua Precision Ink
Illamasqua no describe este producto como un eyeliner, sino como una “tinta” resistente al agua que se puede utilizar en cualquier parte del cuerpo y de la cara. La maravillosa Temptalia nos dio a conocer la parte más curiosa de la historia de este producto (su post aquí): es exactamente igual que los Superslick liquid eyeliners de MAC, que salieron en la colección de los “felinos” y que ahora forman parte de la línea permanente de la marca. Según Temptalia, tienen el mismo envase y la misma fórmula, y sorprendentemente, ambos productos salieron a la vez al mercado. El color negro de los Superslick, llamado On the Hunt, es equivalente al Abyss de Illamasqua, y el dorado, llamado Pure Show, al Alchemy. ¿Sabremos alguna vez lo que pasó? :)
Por si os interesa, deciros que el Precision Ink sólo está disponible en los colores mencionados (negro y dorado), mientras que la línea de los Superslick de MAC consta de 9 colores.
Lancôme Artliner
Al contrario que el jovencísimo Precision Ink de Illamasqua, este eyeliner se ha convertido en todo un producto de culto. Es recomendado sobre todo para aquellas que aún no dominan la técnica del delineado con este tipo de fórmula líquida. Lancôme no lo vende como un producto waterproof, aunque sí de larga duración. Muy a nuestro pesar, este eyeliner sólo está disponible en color negro.
¿Cómo se comparan?
Pasemos a enfrentar a estos eyeliners :)
- Color y opacidad: el Abyss de Illamasqua es negro, negríiiisimo, y en un sólo trazo es completamente opaco. Sin embargo, el Artliner no llega a tal pigmentación, y además deja entrever la piel tras el trazo, como podéis observar en la foto. A pesar de esto, el de Lancôme nos parece que tiene un negro bonito, nada grisáceo, y una vez aplicado es más que suficiente para definir el ojo perfectamente.
- Envase: Los dos siguen el formato de toda la vida de los eyeliners líquidos. El “lápiz” del de Lancôme es más corto y grueso, y me resulta más cómodo.
- Duración: Me gusta el nombre de “tinta” que le han dado al eyeliner de Illamasqua, pues es lo más parecido a hacerse un tatuaje en el ojo. Dura, dura y dura… Yo diría que si no lo desmaquillas, es capaz de durar dos días enteros intacto. Al ser waterproof aguanta sudor, lágrimas y lo que le eches. El de Lancôme tiene una duración también muy buena, me dura intacto 8-10 horas, pero al no ser resistente al agua puede ocurrir que si se nos humedecen los ojos y los frotamos sin querer, se nos corra un poquitín. En esta foto os enseño lo que ha quedado de los dos delineadores tras ponerlos bajo el grifo y frotarlos con la mano muchas veces. El de Lancôme desapareció en los primeros segundos del contacto con el agua, mientras que el de Illamasqua se mantuvo intacto hasta que empecé a frotar con la mano, es decir, es completamente resistente al agua.
- Aplicador: Ambos eyeliners tienen aplicador de esponjita. La diferencia, que a priori parece sin importancia, es que la punta del de Lancôme (la parte flexible) es muchísimo más corta que la de Illamasqua, haciendo la aplicación muchíiiisimo más sencilla. En mi opinión, el de Illamasqua no es apto para principiantes, mientras que el Artliner sería mi recomendación número 1 para alguien que prueba este tipo de productos por primera vez. En este vídeo de RAEview podéis ver cómo se hace un “cat eyeliner” con él y se aprecia perfectamente el producto.
- Precisión: Como veis en la foto, la punta del eyeliner de Illamasqua es muchísimo más fina. Esto supone para mí a la vez una ventaja y una desventaja. Ventaja: se pueden hacer líneas finíiisimas a ras de las pestañas, algo que no se puede conseguir con el de Lancôme. Desventaja: para hacer una línea más gruesa (no os imaginéis nada a lo Amy Winehouse, sino una línea de grosor normal), hay que dar varias pasadas y por tanto, es más probable que con tanto trajín nos salgamos de la línea y nos hagamos un estropicio.
- Desmaquillado: El Artliner se desmaquilla muy fácilmente, por ejemplo con Bioderma sale a la perfección. No puedo decir lo mismo del Precision Ink, que para mí supone una pesadilla quitar: se ríe del Bioderma, y con desmaquillantes bifásicos se llega a quitar algo, pero para quitarlo del todo hay que insistir muchísimo. La peor parte es el producto que se queda en los huecos entre las pestañas, en los que es imposible frotar.
- Cantidad/precio: Desconozco cuánto vale el Lancôme Artliner en España, pero os haré la comparación en libras. Lancôme Artliner trae 1.4ml y cuesta 19.90 libras. Illamasqua trae 1.8ml por 17 libras. Así que cantidad/precio, gana Illamasqua. Edito: en la página española pone que el de Lancôme cuesta 35€, pero mi hermana lo ha comprado en Bodybell por unos 30.
Mi conclusión final es que ambos productos son fantásticos, todo es cuestión de decidir cuál se adapta mejor a nuestras necesidades. En mi caso, para el día a día, me quedo con el Artliner de Lancôme, y sólo en ocasiones especiales, como días muy lluviosos, optaría por el de Illamasqua. Prefiero un producto de duración muy buena y de fácil desmaquillado y aplicación, a otro de duración cuasi “infinita” y que me cueste la vida quitar.
Y vosotras, ¿con cuál os quedáis? ¿Qué cualidades de ambos os gustan más? ¿Cuál es vuestro eyeliner líquido favorito?
















